Rubens nació en el pueblo alemán de Siegen, situado en Westfalia, el día 29 de junio de 1577. El joven Pedro Pablo nació en el destierro. Su padre, Juan Rubens, de profesión letrado, abandonó la ciudad de Amberes por su favoritismo hacia la religión protestante.
Curiosamente, el pintor creía que Colonia era su ciudad natal. Su familia le ocultó las condiciones de su nacimiento por resultar especialmente dolorosas. El letrado fue descubierto en 1571 por Guillermo de Nassau en adulterio con la princesa Ana de Sajonia, su esposa. La horca podía haber puesto fin a sus días, pero para evitar el escándalo fue perdonado y recluido en Siegen donde nació Rubens cuatro años después.
La familia se dirige en 1578 a Colonia. En esta ciudad, Pedro Pablo acude al Colegio de los Jesuitas, donde aprende latín y la lengua de Alemania. Tras la muerte de Juan Rubens en 1587, la esposa del letrado, María Pypelincx, se dirige con sus cuatro hijos a Amberes.
Una vez en este famoso puerto de Bélgica, Pypelincx entierra el cuerpo de su marido en la Iglesia de San Pedro. En esta ciudad belga, el pintor acude a la escuela latina de Verdonck, donde aprende latín, flamenco y francés.
María logra para Pedro-Pablo el puesto de paje a los servicios de Margarita de Ligne, viuda del conde de Lalaing, antiguo gobernador de Amberes. En estas circunstancias, completa su formación y aprende a desenvolverse en los círculos cortesanos. Sin embargo, el quinceañero Rubens quiere pintar.
Pedro-Pablo abandona la casa de la condesa y se inicia con el paisajista Tobías Verhaecht. Un año depués ingresa en el estudio del artista Adam van Noort, con quien permanece tres años y, por último, en 1594 continua sus clases durante otros cuatro años más con el pintor de moda, Octavio van Veen, más conocido como Otto Venius.
Por fin, en 1598, Rubens es admitido como maestro pintor en el gremio de San Lucas de Amberes. Ahora puede vender sus obras y abrir su propio taller, pero el ansia de seguir aprendiendo le impulsa a iniciar un largo viaje a Italia, que dura ocho años.

Las tres Gracias (1638)

El rapto de las hijas de Leucipo (1616)

Pedro-Pablo viaja a caballo durante varios días para pisar tierras italianas en mayo de 1600. Rubens llega a Venecia, donde conoce al duque de Mantua, Vicente I de Gonzaga, que le introduce en su Corte como pintor. Este mecenas y vividor italiano estuvo casado primero con una Farnesio y después con una Médicis. A causa de este segundo matrimonio es invitado a asistir a la boda de María de Médicis con Enrique IV de Francia en la ciudad florentina. Parece ser que Rubens también acudió a esta boda real, celebrada en octubre de 1600.
Vicente I le envía a Roma en 1601 para que perfeccione su arte y copie a los grandes maestros. Allí conoce el archiduque Alberto, futuro gobernante de Bélgica, que le encarga varios cuadros para la iglesia de la Santa Cruz. A su vuelta a Mantua, le fue encomendada en 1603 su primera misión diplomática. Rubens debe vigilar y entregar al rey de España, Felipe III, y a su valido, el duque de Lerma, a quien retrata a caballo, una serie de regalos con el objetivo de conseguir para el reino de Mantua el aprecio del monarca español.
Rubens regresa a Italia a comienzos de 1604. Vicente I nombra a su joven protegido pintor de cámara con un sueldo de 400 ducados al año. Pedro-Pablo reside en la Corte de Gonzaga hasta 1605, fecha en la cual se traslada a Roma y visita Génova. En la Ciudad Pontificia, recibe un importante encargo de los padres de la congregación del Oratorio. Rubens está trabajando para varios señores. Vicente I le reclama en su Corte, pero Pedro Pablo retrasa su vuelta con diversos pretextos.
Sin embargo, una trágica noticia provoca la repentina marcha de Rubens a Amberes. Su madre está moribunda. Cuando el pintor flamenco llega a la ciudad belga, su madre ha fallecido hace un mes y está enterrada en la iglesia de San Miguel. El artista flamenco coloca sobre su tumba el cuadro de La virgen adorada por los ángeles y por los santos. Este lienzo, que fue pintado en Roma para los padres del Oratorio, fue rechazado porque reflejaba la luz, razón por la cual tuvo que realizar una copia directamente sobre el muro.

Asunción de la virgen
Helena Fourment
Helena Fourment con sus hijos

Los regentes de los Países Bajos, la infanta Isabel Clara Eugenia, hija del rey español Felipe II, y el archiduque Alberto de Austria, hijo del emperador Maximiliano II, mandan llamar a Rubens, a quien nombran pintor de la Corte de Bruselas en septiembre de 1609 con un sueldo de 500 florines. A pesar de que los reyes viven en Bruselas, Pedro Pablo tiene permiso para trabajar en Amberes.
Tras la buena noticia, acontece otra: Pedro Pablo, con 32 años, contrae matrimonio con Isabel Brandt a primeros de octubre de 1609 en la iglesia de San Miguel. Esta joven burguesa de 18 años es huérfana de madre e hija de un letrado. Una de sus hermanas está casada con Felipe Rubens, quien presentó a la futura pareja. Aunque primero vive en casa del padre de su esposa, enseguida compra, en enero de 1611, por 7.600 florines una elegante mansión en el lujoso barrio del Wapper, en la zona de Vaartstraat.
La primera hija de Rubens, Clara Serena, nace en marzo de 1611. Otro niño, Alberto, nace en junio de 1614 y el último hijo de este matrimonio es Nicolás, que nace en marzo de 1618.
En esta última fecha comienza a posar para Rubens su sobrina, Susana Fourment. Uno de los hermanos de esta joven estaba casado con una cuñada de Rubens. Al parecer corrieron ciertos rumores sobre una posible relación amorosa entre ambos.
Durante este período de Amberes, Pedro Pablo recibe numerosísimos encargos y pinta obras importantísimas como la Erección de la Cruz y el Descendimiento de la Cruz. En 1620, el artista firma un contrato para pintar 39 cuadros para decorar la nueva iglesia de los Jesuitas de San Carlos de Borromeo.
Otro encargo de extraordinarias dimensiones fue la decoración del palacio de Luxemburgo en Francia. María de Médicis, reina de Francia y madre de Luis XIII, encarga en 1622 a Rubens 25 cuadros que recojan las escenas más significativas de su vida. El pintor acepta a pesar del difícil carácter de la reina, de la delicada situación de esta mujer en la Corte francesa y de su pasado de sucias y malintencionadas intrigas. El proyecto incluía también otra futura galería con escenas de la vida del rey de Francia y esposo de María de Médicis, Enrique IV, que nunca le será encargada.
Rubens realiza diversos viajes entre París y Amberes para entregar los bocetos y los lienzos a la reina. En febrero de 1625, ha entregado 19 lienzos. El resto son terminados por el pintor y uno de sus ayudantes en el propio Luxemburgo.
A lo largo de estos viajes, el artista flamenco conocerá al cardenal de Richelieu y al duque de Buckingham, favorito del rey inglés Carlos I, en misión diplomática en París y a quien retrata en estas fechas.
El trato que mantiene con personajes tan distinguidos motiva al pintor a pedir al rey de España que le eleve a la nobleza. La petición es aceptada por Felipe IV en junio de 1624. A partir de ese momento, Rubens es un Gentilhombre.
La inauguración de la galería Médicis fue el 25 de marzo 1625, con motivo del matrimonio por poderes entre Enriqueta de Francia, hermana de Luis XIII, con el príncipe de Gales, Carlos I. En este mismo año, 1625, pinta la Adoración de los Reyes Magos.
Al año siguiente una mala noticia influye en el ánimo del artista: fallece en junio su esposa Isabel Brandt a causa de la tuberculosis y es enterrada en la iglesia de San Miguel. Además, en estas fecha comienzan los primeros ataques de gota, originados por un reumatismo.

El hijo de Rubens
Danza de campesinos

 

La infanta Isabel Clara Eugenia deposita su confianza en Rubens como pintor y como diplomático. Ambos deseaban la paz para los Países Bajos. Por este motivo, con la muerte de Mauricio de Nassau, Pedro Pablo es enviado como miembro de las negociaciones de paz con Holanda, pero sin éxito.
También, aprovechando la muerte de Jacobo I, en 1625, Isabel intenta persuadir al rey español para lograr la paz con Inglaterra. El nuevo rey inglés que sube al poder es Carlos I y con él su favorito, el duque de Buckingham.
La correspondencia que mantiene el duque con Rubens demostraban las intenciones del país galo de establecer negociaciones con España. En estos términos, Pedro Pablo -quien ha comprado una finca de campo en 1627 en Eckeren- escribe varias cartas dirigidas a la Corte española.
Rubens viaja a España en septiembre de 1628 para mostrar las misivas de varios diplomáticos británicos. Además de conseguir permiso para entablar relaciones con Inglaterra y de recibir del rey como regalo un arca de plata y una sortija, entabla amistad con Velázquez, realiza varios cuadros de la familia real y copia lienzos de las colecciones reales.
El autor de Las Gracias se dirige a Bruselas en mayo de 1629. Una vez en la Corte, Isabel, al igual que Felipe IV, le nombra Secretario de su Consejo Privado, cargo que puede ser trasferido a su primogénito. Cuando Rubens llega a Inglaterra en junio, la situación política ha variado con el asesinato en 1628 del duque de Buckingham. Aún así Carlos I recibe al pintor en Greenwich.
El artista flamenco permanece en la isla hasta que cada potencia envía a su respectivo embajador. Carlos Coloma, designado nuevo embajador de España en Inglaterra, sustituye a Rubens en enero de 1630, pero desde España piden al pintor que esté presente en la firma del acuerdo entre las dos naciones, celebrado en mayo.
Mientras tanto, Carlos I le encarga que decore la sala de banquetes de WhiteHall con lienzos sobre la vida de su padre, el rey Jacobo I. Rubens recurre a la alegoría para dignificar la efigie de este necio monarca, como hizo con María de Médicis. La obra se terminó en Amberes en 1634. Carlos I regala al artista una sortija y le nombra caballero de la orden de la Espuela de Oro. Pedro Pablo regresa a su casa con 53 años.
A finales de 1630, contrae matrimonio con su sobrina de 16 años Elena Fourment en la iglesia de San Jorge. La juventud y belleza de su esposa reviven sus musas creadoras y la retrata hasta la saciedad. En estos primeros años de matrimonio Elena da a luz en 1632 a Clara-Juana y, al año siguiente, a Francisco.
La actividad diplomática de Rubens continúa con la huida a Bélgica de María de Médicis y de su hijo menor, Gascón de Orleans. María e Isabel realizan su entrada oficial a la ciudad en agosto de 1631, el famoso artista las acompaña encantado, porque busca con sus servicios el puesto de ministro residente cerca de la infanta. A mediados de septiembre, Rubens recibe en su casa la visita de la reina francesa.
La situación con los holandeses empeora y la infanta manda a Rubens en 1632 a negociar con el príncipe de Orange. El encuentro no se realiza, porque en el último momento su pasaporte fue suspendido por los Estados Generales. El artista decepcionado abandona la política.

La infanta Isabel muere de neumonía en diciembre de 1633, sin descendencia. Por esta razón, Felipe IV nombra en su lugar al cardenal-infante don Fernando.
El Ayuntamiento de Amberes encarga a Rubens la decoración de la plaza de la ciudad con once arcos triunfales para recibir al nuevo gobernador de los Países Bajos en abril de 1635. Sin embargo un violento ataque de gota impide al artista acudir a la celebración y el propio don Fernando le visita en su mansión.
Rubens vuelve a cambiar de residencia en mayo de 1635 y compra por 93.000 florines el castillo de Steen en Elewijt, cerca de la Corte de Bruselas y adquiere el título de "señor de Steen". Esta residencia rodeada de naturaleza invita al artista a pintar paisajes. En este agradable entorno nace su hija, Isabel Elena.
En estas fechas termina los sesenta cuadros que Felipe IV le había encargado para decorar su pabellón de caza, llamado la Torre de la Parada. La entrega de la obra se retraso bastante debido a los continuos ataques de gota que sufre el pintor y que le impiden incluso coger los pinceles. Con anterioridad a este encargo ha realizado tres obras maestras: Los milagros de San Benito, La subida al Calvario y El martirio de San Livino.
La salud de Rubens empeora hasta el punto que redacta su testamento en 1639, el cual modificará tres días antes de su muerte. Aun así, Rubens tiene otro hijo ese mismo año, al que bautizan con el nombre del prestigioso pintor, Pedro Pablo. El reumatismo, que ha paralizado sus manos, afecta al corazón. Rubens fallece el 30 de mayo de 1640 y es enterrado en la iglesia de San Jorge en Amberes. Nueve meses después, el 3 de febrero de 1641, Elena da a luz a una niña a la que llama Constancia Albertina.


 

 

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