Su obra

Europa muda la piel. La barrera histórica situada entre el siglo XV y el XVI, es decir, entre el Gótico y el Renacimiento separa dos épocas: la Edad Media de la Edad Moderna. Tintoretto nace y vive en los inicios de esta nueva era que conlleva una serie de cambios significativos.
A nivel político la transformación más importante es la consolidación del poder de los reyes en unidades nacionales. La potestad de los señores feudales disminuye en favor de las nuevas monarquías territoriales que fomentan la raza, la lengua y la religión para unir a los pueblos bajo una misma corona. Los países más importantes de Europa como España, Francia e Inglaterra son ejemplos de estados gobernados por monarquías autoritarias, unificadas y centralizadas.
A nivel económico, el desmantelamiento de la economía feudal vislumbra los primeros síntomas del sistema capitalista y de la burguesía. El desarrollo de las grandes ciudades, la práctica del préstamo -a pesar de ser rechazado por la Iglesia porque es considerado usura- y la formación de las primeras familias de banqueros como los Médicis y Espinolas en Italia o los Fugger y Welser en Alemania, impulsan las actividades relacionadas con el comercio. Sin embargo, y a pesar del desarrollo de las primeras ciudades, la mayoría de la población trabajaba en el campo en condiciones muy difíciles.
Las consecuencias sociales de estos cambios económicos se aprecian en el deseo de la burguesía de no quedar relegada del panorama nacional. Por este motivo, los nuevos burgueses empiezan a comprar títulos nobiliarios o a realizar enlaces matrimoniales. La situación social de la nobleza y del clero no varía.
Además de estos cambios generales propios del paso de una era a otra, existen dos acontecimientos concretos que marcan el siglo XVI: la colonización del nuevo mundo y la Reforma.
Uno de los focos de atención del hombre renacentista es el futuro que puede ofrecer el recién descubierto nuevo mundo: nuevas conquistas, nuevas rutas comerciales, nuevos productos, nuevas riquezas, nuevos pueblos...
Los hombres más valientes deciden lanzarse a la aventura de recorrer cientos de millas para desembarcar en tierras desconocidas e inhóspitas y anexionar territorios para su correspondiente país. Hernán Cortés (1485-1547) es uno de los conquistadores españoles más famosos. Este hombre invade las tierras de México en 1519 y la capital en 1521. Pero no es el único: Orellana (hacia 1511-1546) descubre el Amazonas y Francisco Pizarro (1476-1541) y Diego de Almagro (1475-1538) conquistan el Imperio de los Incas entre 1531 y 1535.
El siguiente paso fue la colonización, consistente en integrar a estos nuevos pueblos en la civilización europea. La conquista también deriva en la mezcla de razas o mestizaje. En la escala de clases, el escalafón más alto está ocupado por el blanco puro o criollo.
El mar se convierte en un nuevo desafío para los marineros que buscan rutas alternativas para impulsar el comercio o simplemente para hacer historia: Fernando de Magallanes (1480-1521) es el primer hombre que intenta dar la vuelta al mundo, empeño en el que pierde la vida. El mérito de este propósito es para Juan Sebastián Elcano (hacia 1480-1526), quien partió en 1519 con cinco naves y 265 hombres y regresó al mismo punto, en 1522, con una nave y 18 hombres.

El pecado original

 

La creación de los animales

Los excesos cometidos por la Iglesia y el lujo que rodea a esta institución la ponen en tela de juicio frente a la doctrina que ella misma predica. Los primeros murmullos que piden una Fe pura y limpia comienzan a surgir.
Los hombres que defendieron la vuelta a la sencillez del clero son figuras de las letras bien conocidas como Erasmo de Rotterdam (1467-1536), también llamado el Príncipe de los humanistas, que luchó por devolver a la religión cristiana su pureza original, y el alemán Martín Lutero (1483-1546), protagonista de la Reforma.
Este fraile agustino fija en la puerta de la Iglesia de Wittenberg las 95 tesis escritas por él en contra de la doctrina oficial de la Iglesia y quema la excomunión dictada por el Papa León X. Este acontecimiento sucede en 1517, un año antes del nacimiento de Tintoretto. Lutero obtiene entonces el apoyo de los grandes señores feudales y príncipes alemanes en su lucha contra el Papado.
Las fuerzas políticas y religiosas comprenden enseguida el alcance de este nuevo movimiento reformista y deciden, por un lado, condenar los escritos de este fraile agustino, y por otro, convocar varias reuniones para intentar solucionar este conflicto como la Dieta de Worms en 1521 y la de Augsburgo en 1530, llamada la Confesión de Fe, donde Lutero impone las bases de su doctrina.
Sin embargo y a raíz de estos sucesos, fueron surgiendo otras Iglesias. Así, el francés Juan Calvino (1509-1564), basando su nueva fe en la predestinación, logro extender el Calvinismo por Gran Bretaña, los Países Bajos y Francia, donde provoca las famosas guerras de religión desde 1562 hasta 1598.
Otra corriente religiosa surgida en Inglaterra es el Anglicanismo. El rey Enrique VIII solicita el divorcio. Con la excusa de que el Papado no se lo concede, rompe sus relaciones con el Vaticano. Enrique es reconocido jefe de la Iglesia de Inglaterra en 1531.
Con el paso del tiempo y realizando un examen de conciencia, la comunidad católica se hace eco de este movimiento reformista y surge la Contrarreforma, que pide una depuración de la vida religiosa. De esta manera, surgieron nuevas órdenes como la Compañía de Jesús, en 1540, fundada por el vasco Ignacio de Loyola (1491-1556), o los Escolapios, por San José de Calasanz (1556-1641).
Otro episodio destacable es la celebración del Concilio de Trento, reunión que pretendía poner fin a las discordias entre protestantes y católicos. Esta supuesta reconciliación de las partes no tuvo un final feliz, pues los protestantes terminaron por no acudir y se confirmó la separación. Este evento que duró varios años, desde 1545 hasta 1563, acaparó la atención de toda Europa y seguramente también la de Tintoretto que vivió este suceso en plena madurez.

La presentación de la virgen en el templo
Retrato del procurador Jacob Soranzo

Italia, al igual que el Sacro Imperio Alemán, está dividido en multitud de estados. Uno de ellos es Venecia, la ciudad de los canales. En un total de ocho kilómetros se agrupan las más de cien islas que componen la laguna veneciana, donde nació y murió Tintoretto. El régimen político de esta urbe es la Serenísima República y el máximo dignatario es el dux o dogo que en tiempos del artista habitaba en el Palacio Ducal.
La historia de esta región italiana fue brillante hasta el siglo XVI. El descubrimiento de América arruinó paulatinamente el futuro de esta urbe porque, a partir de este momento, el comercio se comenzó a desplazar hacia puertos más occidentales. Además, las continuas guerras que Venecia protagoniza tampoco le ayudan a recuperar su poderío a lo largo del Renacimiento.
Esta ciudad, que había participado en grandes batallas con el fin de aumentar sus posesiones en todos los puntos comerciales de Europa, comienza a perder combates cuando pretende expandirse hacia el interior de la península itálica. Milán, Florencia y Roma, también enemistadas entre sí, frenan sus deseos de expansión. Por otro lado, sus dominios orientales están siendo atacados por los turcos. Por tanto Venecia decide mantenerse al margen de las guerras de poder entre las regiones italianas y centra su atención en sus colonias.
La ciudad de los canales solicita la ayuda de Occidente cuando los turcos pretenden adueñarse de su colonia de Chipre en 1571. Entonces se organiza la Liga Santa constituida por el Papa Pío V, Felipe II de españa y Venecia. Don Juan de Austria, hijo ilegítimo de Carlos I, es nombrado generalísimo. Por fin, la escuadra cristiana vence a sus enemigo en las aguas de Lepanto, tras tres horas de encarnizada batalla.
Para conmemorar esta victoria, el Senado decidió encargar a Tiziano un cuadro sobre este combate pero debido a su avanzada edad y a la oferta de Tintoretto, el trabajo recayó sobre éste. Según narra Ridolfi, Robusti para demostrar que <<siendo él buen ciudadano de su patria, y que siempre había nutrido un deseo inmenso de demostrar a su Príncipe su ánimo afectuoso>>, se ofrecía a <<prestar su buen servicio sin premio alguno>>, a terminar el cuadro en un año sin ningún ayudante y a retirarlo si en dos años se pintaba algo mejor. Sin embargo en 1573, Tintoretto pidió dinero por la obra. Desgraciadamente, el lienzo fue destruido en vida del pintor en 1577 durante un incendio.
El siguiente acontecimiento histórico que repercute en la obra de Robusti es la visita de Enrique III, rey de Francia, a Venecia en 1574. Tintoretto y el Veronés participan en la realización de varios cuadros para la ocasión. Además, Ridolfi narra que Jacopo Robusti retrata al monarca a escondidas y durante las audiencias reales. El veneciano ofrece el cuadro a Enrique III, quien a su vez lo donó al Dux.
Mientras tanto, el panorama italiano es descorazonador. Esta dividida península es el campo de batalla entre los intereses españoles y franceses, a los que hay que añadir las luchas internas entre reinos.
Un momento culminante de estos enfrentamientos es el Saqueo de Roma en 1527. Esta es una táctica militar que los soldados españoles utilizan con frecuencia tanto en tierras italianas como en las posesiones españolas de los Países Bajos. El ejército español avanza sobre Roma, destrozando prácticamente todo su paso. La situación es tan crucial que el mismo Papa tiene que huir de la ciudad Pontificia y refugiarse en el castillo de Sant'Angelo.

San Marcos libera al esclavo

La hegemonía europea durante el siglo XVI recae en España. Esta nación se convierte en la más poderosa tras el descubrimiento de América. Las arcas españolas se llenaron de metales precisos extraídos de estas nuevas tierras. Dos monarcas de fuerte personalidad se reparten durante la vida de Tintoretto la misión de mantener a España como la primera potencia mundial: Carlos I y Felipe II.
Carlos I de España y V de Alemania sube al trono español en 1516 y es nombrado emperador en 1519. Los enemigos de este monarca fueron la potente Francia de Francisco I, los protestantes alemanes y los turcos. Por tanto su política exterior se basa en las guerras de religión y en las conquistas y defensas de diferentes territorios. Italia es uno de sus objetivos. A nivel interior tiene que mantener la unidad, puesta en peligro por la guerra de las Comunidades. Estos continuos enfrentamientos agotaron al monarca que abdicó en 1556 en su hijo Felipe II.
El nuevo rey se erigió como el príncipe de la Contrarreforma y extendió su brazo de hierro por todos los territorios que no aceptasen la religión católica como los Países Bajos, que estaban bajo sus dominios. Durante su gobierno, conquistó el reino de Portugal en 1580 y en su deseo por invadir Inglaterra, la Armada Invencible fue destruida en el Canal del Mancha en 1588. Los últimos nueve años de su reinado estuvieron marcados por la guerra contra Francia.
FRANCIA El rey Francisco I llegó al poder en 1515. En estas fechas, Francia empieza a abandonar sus aspiraciones de dominar Italia y tiene, incluso, que luchar por asegurar la independencia del estado francés. El siguiente monarca Enrique II se plantea apaciguar las guerras de religión, motivadas por la Reforma, que afectan a sus territorios. Estos enfrentamientos se complican y se alargan durante el reinado de los siguientes soberanos, Francisco II, quien gobierna desde 1559, Carlos IX, que muere en 1574 y Enrique III. El problema se soluciona cuando es asesinado este último monarca en 1589 a manos de un fanático. El nuevo rey, Enrique IV, que comprende que "París bien vale una misa", se convierte en 1593 al catolicismo y abjura del calvinismo. Al año siguiente entra victorioso en la capital francesa. Enrique IV soluciona las guerras de religión de su país y convierte a Francia en una gran potencia.
INGLATERRA El monarca que reina durante casi medio siglo la isla de Inglaterra es famoso por sus numerosas mujeres. Enrique VIII, que sube al poder en 1509, quería divorciarse de su primera esposa Catalina de Aragón (1485-1536), hija de los Reyes Católicos, para volver a casarse con Ana Bolena (1507-1536), a la que mandó decapitar más tarde por adulterio, pero el Papa no le concedió la separación. Aprovechando este motivo, logra la escisión de Inglaterra de la iglesia católica. María I, primera mujer que sube al trono inglés en 1553, intenta suavizar la situación con Roma, pero la separación se confirma con el reinado también de casi medio siglo de Isabel I, que se inicia en 1558.
El reinado de esta mujer se caracteriza también por su deseo de enemistarse con la potencia española. Isabel I abandonó definitivamente la alianza con España, apoyó todas las revoluciones protestantes del continente como las holandesas y alentó la piratería contra los barcos hispanos procedentes del nuevo mundo.

 

 

Volver al indice

 

      + Agréguenos a Favoritos                                                                                                                                                                            ^subir       

RESTAURACION  TIEMPO´S
- Restauración de Muebles desde hace más de 50 años en Argentina -
Curapaligüe 373, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, República Argentina
Teléfonos: (00 54 11) 4633-4500  y  4633-6200
E-mail: info@restauraciontiempos.com.ar - Sitio web: www.restauraciontiempos.com.ar

© 2007/2016 - Restauración Tiempos