Tiziano Vecellio nace en Pieve di Cadore, un pueblo situado entre los altos picos de los Alpes italianos. No existen documentos que prueben con precisión su fecha de nacimiento, que ha sido muy discutida por la crítica, originando tres hipótesis diferentes. En la partida de defunción conservada en los registros de la parroquia de San Canciano, en Venecia, Tiziano hubiera dejado de existir el 27 de agosto de 1576 con la edad de ciento tres años, por lo que el pintor habría nacido en 1473. Así, esta hipótesis hallaba confirmación en la carta que Tiziano enviara al rey Felipe II de España el 1 de agosto de 1571, en la que afirmaba tener noventa y cinco años de edad.
Pero Giorgo Vasari, contemporáneo suyo, afirma que en el encuentro que tuvieron ambos en Venecia en 1566, Tiziano contaba con 76 años; y otro contemporáneo, Ludovico Dolce, escribe que "no tenía todavía veinte años" cuando trabajaba en los frescos del Fondaco dei Tedeschi, entre 1508 y 1509. Por lo tanto, según estos testimonios, la fecha de nacimiento de Tiziano se debería fijar entre 1488 y 1490.
La tercera hipótesis se basa en la presunta datación de una obra juvenil del pintor: el retablo con El Papa Alejandro VI presentando Jacopo Pesaro a San Pedro. Dicha obra fue ejecutada para celebrar la victoria obtenida contra los turcos en Santa Maura, el 30 de agosto de 1502. Por eso, porque la fecha de realización del retablo debió ser en torno a la del evento, la necesidad de fijar la fecha de nacimiento de Tiziano hacia 1480-85, para atribuirle al menos veinte años de edad cuando ejecutó la obra.
De las tres hipótesis planteadas, quizá la más aceptada por la crítica haya sido la segunda, que fecha el año de nacimiento de Tiziano entre 1488 y 1490.

Tiziano fue un un artista muy precoz: nada más llegar a Venecia, aun casi niño, entra, junto con su hermano Francesco, en el taller de Sebastiano Zuccato, para pasar luego al de Gentile y Giovanni Bellini. Allí encontraría a los astros de la pintura veneciana de la época, Sebastiano di Piombo y Giorgione.
Cuenta Dolce que Tiziano comenzó su aprendizaje con Sebastiano Zuccato, y que éste, viendo su talento, le dirigió hacia Gentile Bellini; y que "no pudiendo seguir el talento seco y fatigoso de su maestro" le abandonó por su hermano Giovanni y que, como "su estilo tampoco le satisfacía por completo", se trasladó al taller de Giorgione a quien aventajaría al poco tiempo.
Pero esta sucesión de maestros, además de resultar perfectamente verosímil al reflejar la realidad de los acontecimientos, presenta a Tiziano como discípulo de los principales pintores de su tiempo, ajustándose de manera muy precisa a los conceptos historiográficos de su momento, según los cuales la evolución de las artes se producía siempre de forma lineal y progresiva en el seno del taller por la superación del maestro por su discípulo.
O lo que es lo mismo: en sus años de formación, Tiziano habría recorrido, una a una, todas las fases a través de las cuales se produjo la evolución de la pintura veneciana, desde el quattrocentismo de Gentile Bellini, a la revolución giorgionesca.
Se podrá decir que Bellini fue el verdadero maestro de Tiziano, pues las únicas influencias claras que podemos encontrar en sus primeras obras proceden de él. No se sabe cuándo ingresó Tiziano en su taller, ni cuándo dio por terminada su formación estableciéndose como pintor independiente. Lo que sí se conoce es que Tiziano había asimilado muy profundamente el estilo de Bellini antes de que el encuentro con Giorgione en 1507 le abriera nuevos caminos. De esta época es, con seguridad, el cuadro de Jacopo Pesaro presentado por el papa Alejandro VI a San Pedro, realizado en torno a los años 1503-1506.
Hacia 1507, Tiziano entra en contacto con la pintura de Giorgione, abandonando su anterior manera de crear en favor de una nueva forma que le permitiera liberarse de aquella obsesión, aún quattrocentista, por la descripción literal y objetiva de las cosas, encerradas en un orden estático, a través de una nueva textura pictórica basada en unas nuevas relaciones entre el color, la luz y la forma. Sin embargo, este cambio estilístico no se produjo con rapidez, sino que durante varios años coexistirían pacíficamente dentro de su obra las influencias de ambos pintores, que no eran en absoluto antagónicos.
Aunque no sabemos cuándo conoció Tiziano a Giorgione, en 1505, el Fondaco dei Tedeschi, sede de los mercaderes alemanes en Venecia, arde, y tras una rápida reconstrucción, la ciudad encargó a Giorgione y a Tiziano la decoración de sus fachadas exteriores en 1508 con unos temas que aludirían de manera directa alas complicadas relaciones que atravesaban en aquellos momentos Venecia y el Imperio, enfrentados en guerra. A Giorgione se le encomendó la figura de la Paz y a Tiziano la de Judith. Estos frescos, completamente arruinados y que sólo se conservan fragmentadamente, dieron a Tiziano la ocasión de estudiar y asimilar el estilo de Giorgione.
Cuando en 1510 la epidemia de peste se extiende por Venecia, Tiziano marcharía a Padua, donde trabajaría en la Scuola de San Antonio.
Aquel mismo año, en que muere Giorgione, Tiziano abre su propio taller que pronto sería el más prestigioso de la República.

Venus de Urbino

Tiziano ya es maestro. En 1510 se instala en Padua, mientras que su condiscípulo, Sebastiano del Piombo, lo hace en Roma, y Lorenzo Lotto, otro posible rival, lo hace en Bérgamo.
La fama de Tiziano ha alcanzado ahora ya su punto más alto: en 1513 el Papa León X le invita, a través del cardenal Bembo, a trasladarse a la corte pontificia. Pero, pese a ser muy halagüeña y prometedora, el pintor rechaza esta propuesta, para ofrecer sus servicios a la República de San Marcos, declarándose pronto a suceder al anciano Giovanni Bellini en la "Senseria del Fondaco dei Tedeschi" o, lo que es lo mismo, a convertirse en el pintor oficial del Estado veneciano. Mientras tanto, se había ofrecido orgullosamente, para demostrar sus excepcionales habilidades, a pintar en la Sala del Gran Consejo del Palacio Ducal la Batalla de Espoleto representando la derrota de Federico Barbarroja "que es la empresa más difícil que hombre alguno, hasta el día de hoy, haya afrontado". La "Senseria" le será confiada sólo en 1517, a la muerte de Giovanni Bellini, y el gran lienzo de la Batalla lo terminará en 1538: pero ya entonces, su primacía en el ambiente artístico veneciano estaba fuera de toda duda.
Contemporáneamente, Tiziano empieza a relacionarse con las cortes extranjeras: por ejemplo, en 1516 toma contacto con el duque de Ferrara, Alfonso I de Este, para quien trabajará por espacio de un decenio hasta completar la decoración de Camarín de Alabastro, ejecutando entre 1516 y 1518 la Fiesta de Venus, la Bacanal o los habitantes de la isla de Andros, el Baco y la Ariadna.y la Asunción de la Virgen, realizada para la iglesia de Santa María Gloriosa dei Frari.
A fines de 1520 firma el Políptico Averolsi, para la iglesia de San Francisco, en Ancona, en el que las figuras adquieren una monumentalidad digna de Miguel Angel.
Una parte importante de su actividad en aquellos años, fue su dedicación al retrato, como los que pintó a Vicenzo Mosti, los de dogos Grimani y Gritti, o el de Federico Gonzaga.
En 1525, Tiziano contrajo matrimonio con Cecilia, mujer con la que desde hacía tiempo mantenía relaciones amorosas y con la que ya había tenido dos hijos, Pomponio y Orazio. Al año siguiente termina la Virgen de la familia Pesaro, conocida como la Pala Pesaro, para el altar de la Concepción en Santa María Gloriosa dei Frari.
A los pocos años, en 1530, conocería Tiziano al emperador Carlos V en Bolonia, con motivo de su coronación imperial por el papa Clemente VII. Pronto se convertiría, el nuevo emperador, en el gran mecenas de nuestro pintor veneciano, concediéndole los títulos de conde palatino y caballero de la espuela de oro. Pintará en este periodo retratos como los del grupo de Carlos V con su perro y el del Cardenal Ippolito de Medici, que corresponden a una nueva exigencia motivada por el rango de los modelos, conjugando el realismo objetivo del pintor, con una idealización heroica.

El tributo de la moneda
Flora

Si el duque de Ferrera había sido el primer gran mecenas de Tiziano, y el de Mantua, Federico Gonzaga, el segundo, Francesco Maria della Rovere, ocupó el puesto tercero. De forma paralela, desde que había conocido a Carlos V en 1530, sus relaciones con la corona española no se interrumpieron jamás, convirtiéndose Carlos V y, sobre todo su hijo, Felipe II, en los principales clientes y destinatarios, junto a muchas de sus mejores obras, de continuas peticiones de dinero.
Pero en 1545, después de haber ido a Urbino para retratar a la Duquesa Giulia de Varanna, Tiziano se dirigió a Roma, aceptando la invitación de la familia Farnesio. La estancia en la ciudad, que culminó con la solemne concesión de la ciudadanía romana en el Capitolio, fue un enorme triunfo personal para el pintor, que estuvo alojado en el propio Vaticano, en el Belvedere, y que recibió numerosos encargos, casi todos ellos retratos: el del Cardenal Farnese, el de Pier Luigi Farnese vestido con armadura, siendo el más relevante de todos ellos el de Paulo III con sus sobrinos Alejandro y Ottavio Farnese.
Pero, a pesar de las atenciones que recibió, Tiziano no se encuentra a gusto, pues no soporta las intrigas de otros artistas y, en junio de 1546, abandona Roma para, a través de Florencia, llegar a su ciudad.
En 1547 se traslada a Ausgsburgo llamado por Carlos V llevando como ayudantes a su hijo Orazio, a su pariente Cesare Vecellio, a Lamberto Sustris y al alemán Cristóbal Amberger, y abre un taller para atender los encargos que le solicitaban los allí reunidos con motivo de la Dieta del Sacro Imperio. De esta época data su Carlos V en la batalla de Mühlberg, su Carlos V sedente, el retrato de Isabel de Portugal, o el del Cardenal Antonio Perrenot de Granvella.
En octubre de 1548 Tiziano está nuevamente en Venecia y, en diciembre de ese mismo año marcha a Milán para retratar al príncipe Felipe, hijo del emperador y más tarde rey de España.
En 1550, Carlos V le llama de nuevo a Augsburgo para que realice otro retrato a su hijo Felipe y enviárselo a María Tudor, reina de Inglaterra y futura esposa del príncipe. Además de este retrato, también de este año son las dos versiones de Venus y el amor y Venus y la música, en las que ofreció una perfecta interpretación de su ideal del desnudo femenino.
En agosto de 1551 Tiziano se encuentra de nuevo en Venecia. A finales de año ingresa en la Scuola Grande di San Rocco y al año siguiente recupera la Senseria de la Sal al cumplir las condiciones inherentes al cargo, pintando los retratos de los nuevos dogos, Marco Antonio Trevisan y Francesco Vernier.
Tiziano es un hombre plenamente integrado, e influyente, en la vida de la ciudad, que, tras sus grandes viajes de la década anterior, no volverá a abandonar ya hasta su muerte. Sin embargo, cada vez va a atender menos encargos de sus conciudadanos y, artísticamente, se va a ir alejando más de ella.

En la ciudad que le vio crecer artísticamente, Venecia, pasaría Tiziano los años finales de su existencia. Su pintura pierde materialidad para ganar en color, como en El rapto de Europa, Diana y Acteón y Diana y Calisto, en los que la paleta abandona los detalles formales para adentrarse en el proceso desmaterializador de la luz y del color.
La muerte de su esposa y la de su amigo Pietro Aretino, le sumen en una angustiosa soledad que se refleja en las obras del último periodo, como El entierro de Cristo y La coronación de espinas, cuadros en los que abandona los esquemas renacentistas y que se enriquecen con una atmósfera desolada y trágica, de gran fuerza expresiva. También pinta entonces retratos como los de Fabrizio Salvaresio, el Hombre de la palma, el de Jacopo Strade o su último Autorretrato, anticipándose, estos dos últimos a los esquemas y técnicas de Rembrant.
Obras de sus años finales lo son La ninfa y el pastor, Adan y Eva, El martirio de San Lorenzo, San Sebastián, Tarquinio y Lucrecia, y Marsias desollado, entre otras.
Su última obra fue la Piedad, pintada para la capilla de la Crucifixión en la iglesia de Santa María Gloriosa dei Frari, donde el artista quería que le sepultaran. La obra queda interrumpida por la muerte y la termina Palma el Joven.
El 27 de agosto de 1576, durante la epidemia de peste que él trató de conjurar con su San Sebastián, moría Tiziano en su casa de Biri Grande. La ciudad le despidió con unas solemnes exiquias celebradas en la basílica de San Marcos y en Santa María Gloriosa dei Frari, donde reposa aún su cuerpo. Moría el que durante sesenta años había sido el verdadero rey de la pintura.

Retrato de hombre llamado Ariosto
Retrato de mujer llamada Schiavona


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